El luto por lo perdido, por lo que no fue, es el sino, inefable, de esta historia. Destinos que se precipitan hacia un final esperado e inevitable que, sin embargo, pudo haber sido diferente.
Cada uno de los personajes que integran el elenco nos presenta un perfil particularmente telurico. En esta obra no hay concesiones. Es teatro en toda la dimension del hecho escénico.
Es teatro y nada más que eso.
Guilermo Monsanto.
A Consuelo Miranda (+), Alma Monsanto, María Teresa Martínez y Myriam Monsanto (+): Por ser mujeres lorqueanas.
